Lata de atún cuesta un sueldo mínimo

Como chavista de a pie soy solidario con el dolor del pueblo y cumplo con la obligación moral de denunciar las irregularidades que se cometen contra mis millones de compatriotas.

Cuando una lata de atún cuesta lo mismo que un sueldo mínimo mensual estamos en presencia de un ataque sistemático y generalizado de la empresa privada contra el pueblo de Venezuela para que éste no pueda comer.

Sobran ejemplos de especulación y sobreprecio en medicinas y alimentos que son bien conocidos por los lectores que forman parte de la clase media y popular que si no trabajan no come. Se trata de un genocidio por la vía de la economía, la patria vive una época donde descaradamente los capitalistas andan produciendo hambre en la población. La impunidad es insoportable.

Esta operación criminal persigue fines políticos, hacer creer al pueblo que el gobierno es el gran culpable de la crisis y sobre todo castigar a esa mayoría popular que recientemente reeligió Presidente a Nicolás Maduro.

La maldad existe y el capitalismo es la forma más sofisticada de maldad que la humanidad ha fabricado para autodestruirse.

El punto esencial es no dejarse hacer más la maldad porque el electorado aprobó en 2018 seis años más de gobierno revolucionario con la esperanza de que éste derrote definitivamente la bendita guerra económica fomentada por la oligarquía.

Yo no sé si el oligarca que en junio 2018 vendía su famosa lata de atún a cinco millones de bolívares coquetea hoy con el chavismo...

Lo que sí sé es que este ricachón tiene aliados pero si no le baja el precio a su latica de atún margariteña, el gobierno deberá importar latas de atún de otro país amigo que sea solidario porque basta de abuso y burla al pueblo de a pie que se está comiendo las verdes pero sigue fiel a la revolución.

Habrá que ampliar pactos con empresas extranjeras para adquirir comida y otros bienes esenciales ya que gran parte del empresariado venezolano no colabora con establecer una economía de precios razonables sino que insiste en hacer la criminal guerra económica. La anhelada producción nacional no ocurrirá a corto plazo.

Hablando de la Ley de Precios Acordados, los capitalistas criollos ya se acuerdan...